NI 31 de mayo 2017. Las sociedades cuya extinción esté inscrita, siguen vivas si dejaron deudas pendientes…

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Sevilla,  31 de mayo  de 2017

                                                                                               

 

Sección: FISCAL    

 

“Expansión”, Martes 30 de Mayo de 2017

 

El Supremo estipula que la empresa liquidada es responsable

 

El Tribunal Supremo (TS) ha sentenciado que una compañía disuelta y liquidada mantiene su personalidad jurídica y puede ser parte en un proceso de reclamación si tiene deudas pendientes, con lo que pone fin a los fallos contradictorios que existían en torno a esta doctrina.

 

Aunque pronunciamientos en 2011 y en 2013 reconocieron la capacidad de una empresa extinta para ser parte por entender que pervive su personalidad jurídica, un fallo de 2012 consideró que no se puede demandar a una sociedad que carece de personalidad jurídica.

 

Ahora, el TS sostiene que, aunque la inscripción de la escritura de extinción y la cancelación de todos los asientos registrales de la sociedad extinguida conlleva la pérdida de su personalidad jurídica en cuanto que no puede operar en el mercado, la sociedad conserva esta personalidad respecto a las reclamaciones pendientes basadas en deudas que deberían haber formado parte de las operaciones de liquidación.

 

De esta manera, concluye que la personalidad jurídica de una empresa está latente únicamente para completar las operaciones de liquidación, lo que le otorga capacidad para ser parte como demandada.

 

Esta sentencia procede del proceso por el cual Estela Talón Escriche interpuso una demanda ante el Juzgado de Primera Instancia 17 de Valencia contra la entidad Jardines-V, que promovió la construcción de un edificio que vendió en 2005 a la demandante. Talón Escriche advirtió que existían defectos en el pavimento, por lo que exigió a Jardines-V que llevase a cabo obras o le indemnizase con 48.822 euros para hacer frente a su pago.

 

Sin embargo, la liquidadora de la empresa demandada argumentó que no debía hacer frente a esa obligación debido a que la compañía estaba extinta desde 2009, por lo que carecía de personalidad jurídica para formar parte de un proceso judicial.

 

El Supremo estima ahora que la promotora está obligada a reparar el perjuicio derivado de la instalación defectuosa y volver a instalar correctamente el suelo.

 

NOTAS: Los subrayados son del remitente

 

Adjuntamos tanto el texto íntegro de la sentencia como la nota de prensa acerca de ella, facilitada por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo