NI 17 de abril 2017. A veces cabe depositar unas cuentas anuales a pesar del informe del auditor con opinión denegada

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Sevilla,  17 de Abril  de 2017

                                                                                               

 

Sección: FISCAL    

 

 

 

En el B.O.E. del pasado Viernes 14 de Abril, se publica la Resolución de 30 de Marzo de 2017, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, recaída en el recurso interpuesto contra la nota de calificación extendida por la registradora mercantil y de bienes muebles de Cantabria, por la que se rechaza el depósito de cuentas de una sociedad correspondiente al ejercicio 2012. El resumen del asunto es el siguiente:

 

En ciertos casos, puede procederse al depósito de cuentas de una sociedad aun cuando el preceptivo informe de auditor que las acompaña contenga una opinión denegada.

 

         Del informe del auditor que acompaña a las cuentas anuales para su depósito resulta efectivamente que aquél se abstiene de emitir opinión, pero de su contenido no resulta que las limitaciones al alcance que señala puedan llegar a tener la trascendencia de cerrar el Registro:

 

         Del informe no resulta en ningún momento que la sociedad haya incumplido su deber de colaboración con la persona del auditor. Las limitaciones señaladas se refieren a cuestiones ajenas al comportamiento de la sociedad y no pueden evitar el depósito de las cuentas: la limitación señalada en relación a las existencias (de carácter cuasi típico en los informes de auditoría), sólo pone de relieve la diferencia temporal entre el momento del cierre del ejercicio y el momento en que se lleva a cabo la verificación; las limitaciones derivadas del concurso de otra sociedad con que la auditada mantiene importantes relaciones comerciales, que es posterior al cierre del ejercicio, sólo pone de relieve la incertidumbre que de ese hecho resulta y del eventual impacto en las cuentas sociales; así ocurre igualmente con la valoración de determinados créditos, debidamente asegurados, que la sociedad ostenta frente a la concursada; lo mismo ocurre con las dudas que se expresan sobre la valoración de la participación que la sociedad tiene en otra empresa cuyas cuentas no ha tenido a la vista el auditor y que la sociedad auditada no puede, obviamente, proporcionar. De ninguna de dichas limitaciones resulta causa suficiente para denegar el depósito.