NI 16 de octubre 2017. Sanciones tribuarias a grandes empresas, sólo por serlo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

 

 

 

 

Sevilla,  16 de octubre  de 2017

                                                                                               

 

Sección: FISCAL    

 

 

“Expansión”, Viernes 13 de Octubre d 2017

 

Sanciones tributarias a las grandes empresas

 

Daniel Echegoyen

Abogado del área de Derecho Fiscal en Broseta

 

El Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC), en una resolución del pasado 20 de julio (*), se ha pronunciado en contra de que la Administración pueda sancionar a los contribuyentes basándose en circunstancias subjetivas. En el caso analizado, la Administración Tributaria sancionó a una gran empresa por haber solicitado una devolución de IVA superior a la que correspondía, todo ello bajo la premisa de no haber sido lo suficientemente diligente en sus funciones, presumiendo que a una gran empresa se le puede exigir un mayor grado de diligencia en comparación a otros contribuyentes.

 

El caso, básicamente, se resume de la siguiente manera: la sociedad solicitó una cuota de IVA a devolver mayor de la que procedía debido a que incluyó por un error informático unas partidas que correspondían a derechos arancelarios (que no es IVA y, por tanto, no procede la devolución). De esta manera, la Administración, al percatarse del error, no dudó un segundo y sancionó a la empresa alegando principalmente que, al ser una empresa adscrita a la Unidad de Gestión de Grandes Empresas, le es exigible un mayor grado de diligencia para el cumplimiento de sus obligaciones.

 

Debemos recordar que toda sanción implica un elemento objetivo; esto es, la comisión de una infracción tributaria (como solicitar una devolución de IVA por importe superior al debido), pero adicionalmente se requiere un elemento subjetivo: es decir, probar y motivar por la Administración la culpabilidad del obligado tributario. Pues bien, el TEAC, en una resolución muy razonada y sensata, desacredita a la Administración y anula la sanción bajo la premisa principal de que las “circunstancias subjetivas” de una sociedad (como es el tamaño de la empresa) no pueden ser causa suficiente para alegar la culpabilidad en la conducta de una sociedad.

 

La resolución del TEAC no sólo es razonable, sino que viene a dar un tirón de orejas a la laxitud de la Administración Tributaria a la hora de imponer sanciones a las que son consideradas grandes empresas sólo por el mero hecho de serlo. Es cierto que ser una gran empresa puede implicar tener mayores recursos y medios materiales y humanos que una pequeña o mediana empresa. Sin embargo, es igualmente cierto que las obligaciones tributarias van a ser mucho más numerosas e incluso complejas que en las pymes y, por tanto, la posibilidad de cometer un error involuntario se multiplica exponencialmente.

 

De todos es sabido que muchas de las infracciones tributarias que cometen las grandes empresas no implican mala fe o intención de causar un perjuicio económico deliberado a la Administración Tributaria; más bien al contrario, muchas veces se cometen por desconocimiento frente a la falta de interpretación respecto a cambios normativos novedosos y complejos, o bien son debidas a errores humanos o técnicos.

 

Automatizar sanciones

 

Donde el legislador no hace distinción, menos puede hacer la Administración. La Agencia Tributaria no es quien para determinar si un contribuyente debe o no tener que soportar una sanción tributaria por el mero hecho de ser una gran empresa. La Administración lo que ha venido pretendiendo es automatizar la imposición de sanciones a las grandes empresas por el mero hecho de serlo.

 

Un correcto proceder de la Administración y, en sintonía con la reciente resolución del TEAC, sería empezar a alejarse de los escritos estereotipados que viene utilizando para justificar la mayor parte de las sanciones y empezar a analizar cada infracción tributaria de manera individualizada. No es de recibo sancionar a una sociedad que ha cometido una infracción tributaria por el mero hecho de ser considerada gran empresa, sino que la Administración debe ser imparcial frente a todo obligado tributario y si considera que una sociedad, ya sea pequeña, mediana o grande, debe ser sancionada, deberá analizar las causas de culpabilidad que puedan concurrir y, sólo si existen las mismas, entonces sancionar; pero bajo ningún concepto se debería sancionar a un contribuyente solo por reunir unas determinadas circunstancias subjetivas.

 

Esta más que acertada resolución del TEAC debería servir de precedente para que la Administración Tributaria recapacite respecto de este tema y, adicionalmente, debería ser muy tenida en cuenta por todos aquellos contribuyentes o empresas que pudieran hallarse en esta situación.

 

_______

NOTAS: los subrayados son del remitente