NI 13 de Julio 2017.Se pretende que la nueva plusvalía municipal se integre en el IRPF, del que sería deducible

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Sevilla,  13 de julio  de 2017

                                                                                               

 

Sección: FISCAL    

 

 

 

“Expansión”, Martes 11 de Julio de 2017

 

Así será la nueva plusvalía municipal tras la sentencia del Constitucional

 

LOS ‘EXPERTOS DE MONTORO’ TRAZAN LAS LÍNEAS MAESTRAS/ Apoyan una propuesta de la FEMP que integra esta plusvalía en el IRPF y que gravaría las rentas logradas en un mismo año, las más especulativas.


Mercedes Serraller

 

Los expertos que ha designado Hacienda para aconsejarle en la reforma de la financiación autonómica y local se decantan por gravar las plusvalías de menos de un año en la venta de inmuebles. Esta medida quiere compensar la caída de ingresos que van a suponer las modificaciones en el impuesto de la plusvalía municipal a las que obliga la sentencia del Tribunal Constitucional que ha anulado el tributo cuando hay pérdidas. El Fisco ha delegado en estos sabios el diseño de la reforma del impuesto, quienes han trabajado junto con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en un documento de propuestas de reforma que plantea dos vías de cambio.

 

            Según fuentes conocedoras del proceso, el comité de expertos que ha designado Hacienda se decanta por una de las dos fórmulas de reforma del impuesto que proponen los municipios, en concreto, la que propone que la plusvalía se transforme en un impuesto a cuenta en el IRPF. Esta vía sería también del agrado de Hacienda.

 

            Con el fin de “reducir al máximo la litigiosidad, dándole mayor relevancia a la capacidad económica del contribuyente”, según la FEMP, se trata de una reforma integral del impuesto “sustituyendo la actual base objetiva por una nueva base que grave la capacidad económica real”. Esta base tendría en cuenta el incremento real de valor (como en el IRPF) por la diferencia entre el “valor de transmisión” menos el “valor de adquisición”, extendiendo dicho incremento al valor de la construcción (y no sólo al suelo) y a los inmuebles rústicos (y no solo a los urbanos).

 

            Para evitar la doble imposición, la cuota del impuesto sería deducible en los impuestos estatales. Esto significa que se gravaría la plusvalía  como ya hace el IRPF: sería la diferencia entre la venta y la adquisición, la ganancia –o pérdida– en la venta del terreno, tanto urbano, el único que grava ahora la plusvalía, como rústico, y del inmueble y de la construcción. El ayuntamiento se llevaría la parte que se estipule y el resto sería para el Estado y las comunidades.

 

            El golpe en la recaudación será mayor si la deducción de la plusvalía en el IRPF se realiza sobre la cuota que sobre la base. Pero lo lógico es que sea sobre la cuota, según el Consejo de Economistas-Asesores Fiscales-Reaf. Las mismas fuentes apuntan que el diseño del nuevo impuesto a cuenta del IRPF intentará que los ingresos de ayuntamientos y, sobre todo, del Estado y de las comunidades autónomas no mermen. Se trata de ponderar el tipo que impondrán los ayuntamientos para que queden ingresos a las demás administraciones. Este método “cumple los principios tributarios y elimina la doble imposición”, señalan desde el Reaf.

 

            La segunda propuesta, que también gravaría las plusvalías de menos de un año, consiste en modificar la base imponible para incluir unos coeficientes de variación del mercado inmobiliario del suelo para cada año y municipio, manteniendo la referencia al Valor Catastral. Estos índices los elaboraría probablemente el Catastro, y se actualizarían en los Presupuestos. El contribuyente tendrá la posibilidad de acreditar que no ha existido incremento de valor.

 

Cómo se tributa ahora por la venta de un inmueble

· La venta de un inmueble urbano debe tributar por la plusvalía municipal ante el ayuntamiento. El impuesto mide el incremento de valor del terreno urbano para ventas realizadas a partir del segundo año desde la adquisición, pero se paga en todo caso, aunque no haya incremento de valor, a través de una fórmula fija. Los consistorios imponen un tipo que se acerca al 30%.

· La venta tributa en el IRPF del ejercicio en cuestión sólo si hay plusvalía. La base imponible la constituye la diferencia entre el valor de transmisión o precio de venta menos los gastos, entre los que se encuentra lo que se haya abonado en concepto de plusvalía municipal al ayuntamiento, y se integra en el ahorro, con lo que está gravada con unos tipos del 19% para bases imponibles de hasta 6.000 euros; del 21% entre 6.000 euros y 24.000 euros, y del 23% a partir de 24.000 euros. Es posible que haya que contar amortizaciones y otros coeficientes. Si hay minusvalía, se resta de la base.

La nueva fórmula que estudia Hacienda

· El impuesto de la plusvalía municipal sufriría una reforma integral que lo integraría en el IRPF. Pasaría a gravar el incremento de valor real de la venta de un inmueble, tanto rústico como urbano, extendiendo su acción al inmueble, además del terreno. Se gravaría igualmente la plusvalía que se generase dentro del año. En este nuevo diseño, los ayuntamientos fijarían un tipo y serían los primeros en liquidar el impuesto.

· El contribuyente que ya ha pagado la nueva plusvalía municipal al ayuntamiento se descontaría o deduciría lo que ya ha tributado cuando haga la declaración de la Renta del ejercicio en cuestión. Eso sí, el golpe en los ingresos será mayor si la deducción de la plusvalía en el IRPF se realiza sobre la cuota que sobre la base. Pero lo lógico es que sea sobre la cuota, ya que sobre la base es parecido a lo que se hace ahora cuando se resta en la base porque se quita del precio de transmisión lo que se ha pagado al ayuntamiento de plusvalía.

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NOTA: los subrayados son del remitente